GINEBRA.– Brasil inició este jueves un procedimiento de solución de diferencias ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra Estados Unidos por los aranceles adicionales aplicados a productos brasileños, al considerar que las medidas violan las normas del comercio internacional.
Los gravámenes, de 25 % y 12.5 %, fueron impuestos por Washington tras dos investigaciones realizadas este año bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos. Una de ellas estuvo dirigida específicamente a Brasil, mientras que la otra abordó denuncias relacionadas con trabajo forzoso y alcanzó a unas 60 economías.
Según el Gobierno brasileño, estas medidas son incompatibles con diversas disposiciones del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1994, así como con las normas que regulan el mecanismo de solución de controversias de la OMC.
Proceso de consultas
Con la apertura formal de la disputa, ambas partes disponen de 60 días para intentar resolver el conflicto mediante consultas bilaterales. Si no logran un acuerdo en ese plazo, Brasil podrá solicitar la creación de un panel de expertos de la OMC para que emita un fallo sobre el caso.
Respuesta del Gobierno brasileño
Brasil fue uno de los primeros países en reaccionar a la decisión de Washington de imponer nuevos aranceles.
En un comunicado oficial, el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva acusó a Estados Unidos de utilizar las denuncias sobre trabajo forzoso como argumento para justificar una política comercial proteccionista.
La administración brasileña sostuvo que, ante la falta de una base jurídica interna que respaldara las nuevas tarifas, Washington recurrió a ese tema para imponer restricciones adicionales al comercio con Brasil.
La disputa representa un nuevo episodio en las tensiones comerciales entre ambos países y podría escalar al sistema formal de resolución de controversias de la OMC si las consultas iniciales no producen un acuerdo.






